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BELTRAN, Fernando
Nació en Oviedo en 1956, pero desde que en 1964 se trasladó a Madrid, no ha abandonado la capital, en cuya universidad obtuvo la licenciatura en Filología Hispánica. Además de filólogo, es profesor del Instituto Europeo de Diseño y de la Escuela Superior de Arquitectura. En 1982, fundó El nombre de las cosas, una empresa dedicada a la creación de nombres para productos de mercado, y años después creó Aula de las metáforas, una biblioteca ubicada en la Casa de Cultura de Grado (Asturias). En el ámbito literario, es director de la revista El hombre de la calle ^ Subir
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1982: accésit Premio Adonáis con Aquelarre en Madrid.
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Colgaron el vaquero, el traje o la zamarra, y vistieron para el acto de escritura sus mejores túnicas y clámides de gala; dispusieron sobre la mesa su colección de ágatas, rosas del desierto, figurillas de marfil y diosecillos de barro; vertieron al tintero la savia añeja y disecada de la orgía romana, la cicuta helénica y los jardines asiáticos; mojaron en ellos sus delicadas plumas de ganso y esculpieron su discurso con títulos de mármol, versos de jade y estrofas de alabastro. Corrían los primeros años setenta y la joven poesía quemaba las naves de lo vulgar y cotidiano para embarcarse en la procelosa singladura del intelectualismo a ultranza. El bodegón, la efigie, la máscara y las naturalezas muertas colmaron los poemarios, rebosantes de citas, mitologías y referencias a las demás artes, como si la poesía fuera incapaz de crear una obra propia en mejor o peor armonía con el hombre, el sentimiento, la vida y sus circunstancias. [...] Embelesado por su papel de arquéologo y recopilador, el poeta no supo ver, o no quiso, que el lector habitual, de por sí minoritario, espaciaba sus recaídas en el verso, frustrado ante tanto obstáculo para iluminar algo que empezó a sospechar insondable. [...] Diez años después, tímidamente al principio, decididamente luego, una nueva hornada poética, albacea de la anterior, osó dilapidar en el mundanal ruido la rutilante herencia, abriendo las válvulas del aire libre y exponiéndose a la corriente ambiental, salud y catarros de ese claroscuro llamado vida. Los nombres que bautizaron estos movimientos -Nueva Sentimentalidad, Sensismo...- no importan; si no existieran habría que inventarlos y seguirían siendo igual de caprichosos e indefinidos. [...] El poeta ha perdido, no lo olvidemos, el antaño atractivo que le convertía en un ser fascinante al margen de su obra. Trovadores, goliardos, románticos y simbolistas, entregados todos ellos al solo vagar, devoción y adoración de su musa, han sido reemplazados por ejecutivos, publicistas abogados, profesores, políticos y un largo etcétera, que entre prisas, sobresaltos y amagos de infarto, encuentran obsesión, fines de semana y algún que otro entretiempo, para hilvanar su ovillo de versos con fuerzas limitadas y plazos fijos. De ahí la exigencia de un idioma terrenal y táctil, extinguida por ahora su singular estampa de ebria, errante y bohemia fisonomía. El poeta está dentro, horarios incluidos, de este dislocado frasquito en conserva que habitamos, y desde él se le reclama capacidad y aliento para secar el formol, restar los colorantes y aditivos y prestar pulmones y futuro a una especie que rastrea sus ambiciones a ras de suelo, útiles y posibles. [...] Consumir lírico no es consumir poesía, evidentemente, pero ese corazoncito que todos llevamos dentro permanece ahí, haciendo guardia con su montura de ensueño ante una aventura cuyo embrujo indaga, procura y no consigue. Sed poética, en definitiva. [...] Innumerables sentencias definieron históricamente el verbo poesía. Es, sin embargo, la más breve de entre ellas la que mejor desvela los puntos suspensivos de esa verdad última. Poesía eres tú: la pregunta que nos llega desde el tú fluido y múltiple que nos rodea; la respuesta que ese mismo tuteo con el mundo nos proporciona a cada hora, instante o acontecer que acierta a deambular ante el avizor sentido del ser, escritor o lector, poeta. Cada jornada se abre duplicada ya en la doble personalidad que todo lo humano conlleva: el yo del nombre, edad, físico, situación, orígenes y apellido; y el tú abierto y plural de cuanto nos abrigue, duela, acaezca o castigue a lo largo y hondo del día. A partir de ahí, el poeta es un ser al que tan sólo adorna como labor diferencial su capacidad de médium, elegido por el resto de sus contemporáneos para auscultar el más acá y embaucar a su descubrimiento a cuantos creyeron la luna y las estrellas como único posible contenido de estrofa. ^ Subir
ESCALERA DE CARACOL Memoria es un chaval con los daños crecidos. La ciudad de mis charcos y ese parque Los pies al borde justo de una inmensa caída. Ha cesado la lluvia, resucitan De cuando en cuando el sol y las carreras A coro la canción y sobre el duende Regresar es a veces, sin quererlo No hay vértigo más hondo
Mujer de un solo ojo. Partida por la cal sólo alcanzo contigo el compromiso Pero amar es así, Eres mi otra mitad,
hambrienta e insaciable, con forma de cuchara, ^ Subir
BAGUÉ QUILEZ, Luis, Poesía en pie de paz, Valencia, Pre-textos, 2006. DÍEZ, Luis Mateo, “Madrid en los libros. Incidentes y aquelarre”, en La estafeta literaria, 38, 01/04/1983. GARCÍA MARTÍN, José Luis, “Poesía de urgencia”, en La Nueva España, 15/03/1991. LÓPEZ, Francisco, “Ojos de agua”, en Ínsula, 472, Marzo 1986. PARREÑO, José María, “Cerrado por reformas”, en ABC literario, 07/01/1989. PRIETO DE PAULA, Ángel Luis, “La poesía entrometida de Fernando Beltrán”, en Ínsula, 671-672, noviembre - diciembre 2002, pp. 37-39. SÁNCHEZ TORRE, Leopoldo, “Imágenes desde la experiencia”, en Clarín, 2, marzo-abril 1996, pp. 78-79. SÁNCHEZ TORRE, Leopoldo, “El porqué de los trenes. Notas sobre la poesía de Fernando Beltrán” en Fernando Beltrán, El hombre de la calle, Granada, Diputación Provincial, 2001, pp. 9-26. SCARANO, Laura, “Residencia en el cuerpo... La poética amorosa de Fernando Beltrán”, en Fernando Beltrán, La amada invencible (80 poemas incurables), Oviedo, KRK, 2006, pp. 11-35.
^ Subirhttp://www.elnombredelascosas.com/ (página web de su estudio creativo El nombre de las cosas). Textos Reseñas Entrevistas ^ Subir [Ficha realizada por Francisco León Rivero] |
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