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ALMENA, Fernando
Fernando Almena es cordobés, de La Rambla, donde vive hasta los 25 años. En la actualidad reside en Majadahonda (Madrid). Es Aparejador/Arquitecto Técnico, Diplomado en Planificación y Administración de Empresas por la Universidad Politécnica de Madrid y Profesor del curso "El teatro como recurso educativo" de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Ha sido profesor de la Escuela de Arquitectura Técnica de Granada. Además de la literatura, ha cultivado la fotografía, la escultura y otras artes.
^ Subir- NARRATIVA: Un solo de clarinete (1984).
El jardín de los cantares (1997).
Redobles para un mono libre (1980). - ENSAYO: El teatro como recurso educativo (1995).
Los gurilis (1986). Relato. ^ Subir 1980: Premio de Teatro Barahona de Soto por El albéitar de Loja. ^ Subir- "Adaptar un cuento como obra teatral supone despojarlo de toda su parte narrativa y de su retórica para convertirlo en acción, en teatro. La desmitificación del cuento tradicional, como inversión de papeles, no es aconsejable porque denota falta de imaginación. El cuento no tiene por qué desvirtuarse. Se deben desmitificar preferiblemente ciertas conductas o lastres sociales que se vienen arrastrando de generación en generación y que son aceptadas o impuestas ya desde la infancia." (En Fernando Almena, I Jornadas de Teatro Infantil y Juvenil, Madrid, UNED, 1994, p. 27). - "Que un texto sea para niños o jóvenes no presupone que se haya de renunciar a su uso [del diccionario], pues sería tanto como negarles la riqueza y variedad de nuestra Lengua, o una fatuidad." (...) "Me gusta ser respetuoso con el lenguaje y abierto a sus enormes posibilidades y caudal, y, en consecuencia, intento estimular al lector a su aprendizaje, sin ningún tipo de restricción ni de renuncia por razón de su condición de infantil, aunque aceptando una temática y un nivel adecuados a la edad del lector a quien mi obra vaya dirigida. Ello le obligará al uso del diccionario, pero también para el lector ha de ser compañero irrenunciable de andadura." (En Fernando Almena, Escritores [de Literatura Infantil] y diccionarios, Madrid, SM, Alacena, 17, 1993, p. 34). - "Cada vez más el lector opta claramente por la intensidad, por la eliminación de lo superfluo, por la elipsis, por la concentración en el suceso, por lo que se insinúa más que por lo que se describe, por la anécdota sobre lo anecdótico, por lo concreto por encima de lo ampuloso, por la síntesis. No significa la exigencia de menor extensión a todo texto, si no que la mayor esté justificada, que una obra no se alargue por la malsana ambición de ajustarla a unos cánones tradicionales o comerciales." (En Fernando Almena, De la brevedad y el teatro, Madrid, Mirador de Leganitos, 3, 2002, p. 5). ^ Subir FRAN.- (Vestido con cierto toque de distinción dentro de la sencillez, se encuentra en un parque cualquiera en un día templado de invierno. Camina despacio y habla consigo mismo, como tantas personas en nuestras ciudades, sin que por ello se atisbe el menor signo de demencia.) Quizá si comprara... si comprara un piso más pequeño... Un piso sin tantos pasillos, sin tantos... sin tantos recovecos... sin esas habitaciones desangeladas que rezuman aromas de polvo viejo y naftalina... y que fueron enormes, atrás..., que menguaron conforme fui creciendo... creciendo, pero que aún resultan desproporcionadas... desmedidas, quizá porque se haya impuesto la exigencia de lo mínimo... aunque sea la apetencia de lo máximo lo que... Un náufrago... un náufrago inconexo en una isla perdida... en una casa grande. Un piso pequeño acerca... acerca más a la realidad... aproxima. Pequeño, con medianeras delgadas... jadeos, quejidos nocturnos... (sonríe) ¿infarto... orgasmo?, disputas, risas, toses... ¿está usted...?, usted está resfriado. Se me nota, ¿verdad? No, no crea, compartimos... compartimos el silencio. El silencio compartimos, tan revelador... el silencio revelador, confidente, sugeridor. Todo menos sentirse... (A un personaje cercano, que, como los que vayan surgiendo, será real o imaginario, pero nunca se expresará.) Disculpe, ¿usted... usted vive en un piso pequeño? No, no... perdone, no vendo... no, (ríe) qué tontería, que yo..., no soy agente de la propiedad inmobiliaria, ni... ni... Era por conocer su... No, no busco ganarme comisión alguna. En tal caso, que lo deje en paz..., de acuerdo. (Continúa su paseo.) Vender... la venta reporta el derecho incuestionable a... al diálogo... o es sólo su justificación... la excusa para que el ser humano rompa esa infranqueable barrera del... (Sarcástico.) Triunfe, proyecte sus relaciones sociales... curso de ventas y marketing por correspondencia. (Se sienta en un banco junto a un hombre de aspecto taciturno.) ¿Qué tal?, magnífico día, ¿no cree? Digo que..., lo ha oído, lógico... si lo dije. Tampoco magnífico día es un insulto... me sorprende su expresión adusta... sólo quería ser amable, pura cortesía... pero si lo molesté... no tiene obligación alguna de hablar conmigo. ¿Sanatorio?, perdón... dijo tanatorio. No, claro, quizá no haga un día... no, no creo que sea un día magnífico... tal vez mañana... no, olvídelo, dejémoslo... disculpe. (Amago de incorporarse como ademán de respeto al hombre, que se ha levantado y abandona el banco.) Adiós, hasta luego... (Breve pausa.) Qué estupidez, no existe el luego con un extraño... difícil ya con un conocido. Qué ampara el luego... una promesa, una esperanza, un velado deseo... el engaño, qué estupidez. ¡Hasta nunca! (Llega una mujer de mediana edad y escasamente agraciada y se sienta en el extremo opuesto del banco. Tras varias miradas de acercamiento.) Buenos días. (Con una sonrisa.) Magnífico día, ¿no cree? Se... se adelantó la primavera... ¡Oh!, disculpe mi osadía... la coincidencia en estos lugares crea... crea una especie de... de confraternidad... de armonía social... ¿no le parece? ¿Cómo!, de nada me he de dejar... Qué he de plantearle abierta... abiertamente cuando nada... nada pretendo... ni son... ni mis palabras son circunloquios... y menos excusas para llevármela a... (Sorprendido.) No pasó por mi mente... ni jamás osaría proponerle... No, no se trata de que usted no me atraiga... ni de que me parezca... como nada justifica que la prejuzgue... Yo... yo... (Se levanta en señal de cortesía cuando la mujer se marcha indignada. Comienza a pasear. Tras un silencio.) ¿Por qué la intolerancia y la fealdad caminan de la mano siempre? La belleza... la belleza serena de los tolerantes. (Breve pausa.) La falta de prolegómenos... el imperio de la crudeza, lo... lo perentorio... nos condenan sin remisión a vivir... a vivir en un mundo de aislamiento, paradójicamente superpoblado. Pero he de demostrar... de demostrarme que para el individuo aún existe posibilidad de... (A un hombre que cruza.) Disculpe, señor... (El hombre se aleja apresuradamente, sin siquiera haberlo mirado.) Vaya... (Aborda a otro hombre que pasa.) Disculpe, señor, podría... ¿Qué hace...! No, no, guarde su moneda... nada... nada le he pedido... Iba a preguntarle que si podría... No, no es cuestión de caridad... ni necesito su dinero. Le aseguro que disfruto de una posición... No, no pretendo alardear de nada... Tal vez existan personas a las que guste... A mí, sólo... ¿Que qué modelo de coche tengo? Me pregunta que qué... (Se aleja desconcertado. Vaga por las proximidades.) He de encontrar... (Descubre a un anciano de aspecto afable y se acerca a él.) Señor... (el anciano desconfía) quisiera... (el anciano se separa con miedo) No tema... no huya, sólo quería... No es bueno que... que a su edad corra... podría... podría... Espere... ¡espere...! (Maratón de monólogos 2004, Madrid, Asociación de Autores de Teatro, 2004, pp. 11-13). ^ SubirGARCÍA SURRALLÉS, Carmen, «El tópico del "beatus ille" en la literatura infantil», Murcia, en Actas del VI Congreso Internacional de Didáctica de la Lengua y la Literatura, Murcia, Universidad de Murcia, 1994. GARCÍA SURRALLÉS, Carmen, «Rasgos de humor en personajes de la Literatura Infantil», Vigo, en Actas del Congreso fundacional de la Asociación Nacional de Investigación de Literatura Infantil y Juvenil (ANILIJ), 1999. GARCÍA SURRALLÉS, Carmen, «Humour espagnol pour enfants espagnols», en L'humour dans la littérature de jeunesse, bajo la dirección de PIERROT, Jean y la coordinación de RÈGLE, Niurka, Institut Internacional Charles Perrault, París, In Press Éditions, 2000, pp. 147-159. GARCÍA SURRALLÉS, «Humor español para niños españoles», en Lazarillo, revista de la Asociación de Amigos del Infantil y Juvenil, 1 (2000), pp. 61-68.
^ Subir www.biblioteca.aytolarambla.org ^ Subirdiccionariodeautores@catedramdelibes.com |
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