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JORDÁ, Eduardo
Eduardo Jordá nació en Palma de Mallorca en 1956, donde pasó su infancia en una casa que daba al mar y a la que considera su única patria. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Palma de Mallorca en 1978, pero casi todo lo que aprendió –si es que aprendió algo- se debió a la influencia de sus amigos Allan Baker y Cristóbal Serra. Ha vivido en muchos sitios: un hospital del interior de Burundi, una isla de la costa de Malasia, una granja en la costa oeste de Irlanda. En 1989 se trasladó a vivir a Sevilla, donde actualmente reside. Narrador y poeta, Jordá tiene que cargar con la etiqueta de ser un escritor de viajes, aunque a él le gusta recordar la frase de Vladimir Nabokov, quien aseguraba que los escritores no llevan una etiqueta clasificatoria colgada del abrigo. Jordá, en todo caso, se siente a gusto en un género fronterizo que incorpore autobiografía, ficción, ensayo y crónica. Para él, la memoria no es más que una variante de la imaginación. Incluso en sus poemas, nunca está muy clara la frontera entre la realidad y la ficción, suponiendo que esa frontera tenga sentido en la literatura. Como articulista, es colaborador habitual del ABC Cultural, además de los periódicos andaluces del grupo Joly y del Diario de Mallorca.
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- NARRATIVA: La fiebre de Siam (1988). - POESÍA: La estación de las lluvias (2001). Van Morrison (1990).
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2000: IV Premio de Poesía Renacimiento por La estación de las lluvias.
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- "¿Qué le exiges a un poema para que te guste?
No sabemos por qué, pero sucede. (De Ciudades de paso, Valencia, Editorial Pre-Textos, 2001). ^ Subir
Una noche pasé frente a una iglesia muy pequeña, la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Era una casa diminuta, de aspecto desvalido, cerrada a cal y canto. En la fachada colgaba un cartel que decía: "Una voz en el desierto". Más abajo, en la misma calle Toconao, estaba la Iglesia Evangélica Pentecostal. Era un edificio modesto, de ladrillo, con dos ventanas que pretendían ser ojivales y una puerta con forma de arco. Un biombo impedía el paso a las miradas gentiles. Acababa de empezar el servicio religioso. Había un hombre alto en la puerta, vestido con un severo traje gris y corbata, que parecía vigilar la entrada. Me miró con desconfianza mientras yo intentaba atisbar lo que ocurría dentro. Estaba claro que no quería curiosos ni fisgones. Me senté en un poyete, a unos diez metros de allí, a la entrada de la Hostería San Pedro, para escuchar a los fieles que iban entrando en la iglesia, pequeña y bien iluminada. Llegaron una mujer y un niño, ella vestida con un bonito vestido estampado, él muy repeinado, con el pelo lustroso y echado hacia atrás, y luego un hombre rezagado que apuraba el paso desde el extremo de la calle. Dentro de la iglesia empezaron a cantar un himno muy hermoso: "Grandes cosas hizo el Señor por mí". Un perro vino a tenderse a mi lado. Ya era noche cerrada y empezaba a hacer frío, pero los dos escuchamos el himno, felices, tranquilos, mientras el predicador chillaba por el micrófono: "¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios! ¡Glooooooria!" La voz me llegaba lúgubre, ululante. Cuando cesaron los cánticos empezó el sermón. El vigilante trajeado seguía montando guardia en el zaguán. Con las manos juntas sobre los muslos, caminaba de un lado a otro a grandes pasos, arriba y abajo, arriba y abajo, frente al biombo que ocultaba el interior de la iglesia de las miradas indiscretas. Se oía el rumor alegre del agua que corría en un canal. Tres niños salieron de la iglesia y se sentaron en los peldaños de la entrada. El predicador dijo: "Voy a Paraguay, a Ecuador, a México, a Perú, y en todas partes oigo la misma alabanza: ¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios! ¡Glooooooria!" Los fieles le secundaron, ¡glooooria!, y luego volvieron a entonar sus cánticos.
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CATAÑO, José Carlos, "Instantes de belleza", ABC Cultural, 28 de junio de 2003. DALMAU, Miguel, "El lugar más bello del mundo", La Vanguardia, 4 de diciembre de 2002. GARCÍA MARTÍN, José Luis, "La estación de las lluvias", El Cultural de El Mundo, 18 de julio de 2001. IWASAKI, Fernando, "Eduardo Jordá", ABC Cultural, 23 de agosto de 2003. JUAN, José Luis de, "Por fin un poeta generoso", Diario de Mallorca, 26 de octubre de 2001. LLOP, José Carlos, "En compañía del viento", Turia, nº 62 (noviembre de 2002). MARTÍNEZ MESANZA, Julio, "Mirar las cosas", ABC Cultural, 27 de julio de 2002. TURPIN, Enrique, "Lugares que no cambian", Qué leer, nº 92 (octubre de 2004).
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http://www.elcultural.es/HTML/20040520/letras/LETRAS9578.asp ^ Subiredujorda@terra.es
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